TOLDOT – LA SIMIENTE DE ITSJAK

COMENTARIO SOBRE LA LECTURA DE ESTA SEMANA

Después de la escena del pozo, Itsjak se casa con Rivka. Veinte años más tarde aún sin hijos, las plegarias de la pareja ideal de esta semana finalmente dieron frutos y Rivka concibió quedando embrazada de gemelos. El embarazo fue muy difícil, ya que “los niños se peleaban dentro de su vientre”; Ella ya sin entender nada; y se preguntaba: “¿Y ahora yo, y por qué así?”  Y se fue a consultar al Divino Creador para enterarse de lo que estaba pasando con ella y su embarazo. El Eterno le dice que tiene “dos naciones en su vientre”, y que su hijo menor prevalecerá por sobre el mayor.

Esav  también llamado Esaú, el mayor de los gemelos salió primero. Luego nació su hermano Iaacov, también conocido como Jacob o Israel nació segundo; pero no muy distante de la salida de Esav, ellos en realidad salieron uno agarrado del otro, o es decir que el segundo vino agarrando el talón del primero, por lo que le pusieron como nombre “Talón” es decir Jacob. Esav creció para ser un gran “cazador, un hombre del campo”; mientras que Iaacov era un “hombre completo”, un habitante de las tiendas del estudio. Itsjak prefirió a Esav su hijo mayor de un par de minutos, Rivka prefirió su hijo Iaacov el menor. Volviendo exhausto y hambriento del campo luego del día de caza, Esav vende a Iaacov los méritos que le corresponden como primogénito por un guiso de lentejas rojas.

¿Cuál es lugar del hombre en las situaciones de la vida? ¿Se toman decisiones sin tomar en cuento la posición del Eterno? ¿Y qué si seguir las órdenes de Dios nos colocan en situaciones precarias? La lectura de esta semana comienza así; “Hubo hambruna en la tierra, además de la primera hambruna que hubo en los días de Abraham, e Itsjak fue a Abimélej, rey de los plishtim (Filisteos), en Guerar. Aunque la lectura no nos dice el próxima paso de Isaac; sin embargo, según la respuesta del Eterno, entendemos que lo más probable es que él iba hacer lo mismo que su padre Abraham en situaciones similares. Entonces la Torá nos dice que el Eterno se le apareció a Itsjak (Isaac) y le dijo: “No desciendas a Egipto, reside en la tierra que yo te diga. Habita en esta tierra y yo estaré contigo y te bendeciré…””. (Génesis 26:1-3)

Pregunta: Si bien la idea de descender a Egipto quizás no era la mejor de las ideas, vemos que cuando hubo una hambruna en la época de Abraham, él sí descendió a Egipto (Génesis 12:10). Y no sólo eso, sino que en el caso de Abraham, Dios mismo envió la hambruna para que él descendiera a Egipto, de hecho, el propósito de la hambruna fue ponerlo a prueba a ver si ponía en entredicho las palabras de Dios, que primero le había ordenado ir a la tierra de Kenaán (Canaán) y ahora lo forzaba a salir de ella con la hambruna. ¿Cuál es la diferencia entonces entre Abraham e Itsjak? ¿Por qué Dios no quiso que Itsjak descendiera a Egipto así como lo había hecho su padre?

Respuesta: Nuestros comentaristas explican que si bien Abraham había descendido a la tierra de Egipto, en el caso de Itsjak, la realidad era completamente diferente. Cuando Itsjak quiso descender a la tierra de Egipto, Dios le dijo “No desciendas a Egipto ya que tú eres como una ofrenda de ascensión (una olá) sin defecto, y estar fuera de la tierra de Israel no es espiritualmente adecuado para ti”.

La explicación de esto es que cuando Itsjak fue colocado en el altar al momento de la Akedá, él se transformó en el equivalente a una ofrenda de ascensión (olá), una ofrenda que se quema por completo en el altar. Ahora bien, la halajá en relación a este tipo de ofrendas es que una ofrenda olá no puede ser removida del patio del Templo. De la misma manera, Itsjak, que era el equivalente a una ofrenda olá, no podía salir de la tierra de Israel, ya que la tierra de Israel era considerada como la azará (patio del Templo) en relación a él, y una ofrenda olá que es removida de la azará queda descalificada y prohibida para siempre.

Vemos de acá que existe una relación directa entre ‘la persona’ y ‘el entorno en el que vive’. En este caso en particular, la Torá habla acerca de la relación que había entre Itsjak y la tierra de Israel, y del problema que habría existido si es que él hubiera abandonado esta tierra. Así mismo nosotros tenemos que saber que si bien no somos “absolutamente perfectos” como una ofrenda olá, de todas maneras nuestro entorno ejerce una enorme influencia sobre nosotros. Y tenemos que saber que si queremos crecer espiritualmente, hay lugares que son mejores que otros para alcanzar este objetivo.

En Guerar, en la tierra de los Filisteos, Itsjak al igual que su padre antes de él, presenta a Rivka su esposa como si ella fuera su hermana, por temor a ser asesinado por alguien que desee la belleza de Rivka. Él allí trabaja la tierra, destapa los pozos que su padre Avraham había cavado y cava una serie de nuevos pozos de agua: sobre los dos primeros hay una lucha contra los Filisteos, pero las aguas del tercer pozo son disfrutadas con tranquilidad.

Esav (Esaú) se casa con dos mujeres Jititas. Itsjak se pone viejo y ciego, y expresa su deseo de bendecir a su hijo mayor antes de su muerte. Mientras Esav sale a cazar para preparar la comida preferida de su padre, Rivka viste a Iaacov con la ropa de Esav, cubre sus brazos con piel de cabra para simular a su velludo hermano, prepara un plato similar y envía a Iaacov hacia su padre. Iaacov recibe la bendición de su padre para tener “el rocío del cielo y lo mejor de la tierra” y para gobernar a su hermano. Cuando Esav vuelve y el engaño es revelado, todo lo que Itsjak puede hacer por su hijo es predecir que vivirá por su espada y que, cuando Iaacov descienda, Esav subirá.

Iaacov deja su casa hacia Jarán para escaparse de la ira de Esav y para encontrar una esposa en la familia del hermano de su madre, Lavan. Esav se casa con una tercera mujer, Majlat, la hija de Ishmael.

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